Contribucion a revista

Como ver el universo invisible

Resumen

Cuando uno levanta la vista al cielo en una noche despejada puede observar una gran cantidad de estrellas, miles de puntos brillantes en el cielo. Pero allá arriba hay mucho más que estrellas. El universo está formado por grandes cantidades de materia que no emiten luz visible que podamos observar a simple vista. Desde la invención de radiotelescopio en la década del '30 la frontera entre lo visible y lo invisible se ha vuelto difusa. Lejos de estar vacío, el medio interestelar está ocupado por grandes cantidades de gas molecular, que forma nubes que pueden alcanzar tamaños de 250 años luz y pueden tener 10000 veces la masa de nuestro Sol. Es en estas gigantescas nubes de gas y polvo donde las estrellas nacen. Y aún antes de que las estrellas empiecen a brillar, somos capaces de observar estas nubes utilizando radiotelescopios. Los radiotelescopios que detectan luz en la llamada franja “milimétrica” del espectro electromagnético (dentro de la franja de las ondas de radio) nos permiten observar líneas espectrales, producidas por las moléculas presentes en el medio interestelar que nos proveen información sobre el medio en el que las estrellas se están formando. El estudio de las nubes moleculares se hace crucial dado que nos permite obtener información sobre las estrellas que están naciendo antes de que las mismas generen luz visible y puedan ser detectadas por telescopios ópticos.

Palabras clave
radiotelescopio
medio interestelar
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