Contribucion a revista

Comentarios Bibliográficos

E. Neaverson (1962). Stratigraphical Paleontology. A study of ancients lifeprovinces. Second edition, revised and enlarged. 806 pp., 90 ligs., 18 láms. London.
Resumen

Las postrimerías del siglo xix marca el advenimiento de una de las ideas más fecundas dentro del campo de las ciencias geológicas. En 1796, William Smith al dar a conocer públicamente los resultados de sus observaciones geológicas llevadas a cabo en diversos sectores de Inglaterra, señaló (pie las rocas sedimentarias podían ser identificadas por los fósiles contenidos en las mismas, estableciendo con ello las base de la Estratigrafía y su rama auxiliar la Paleontología Estratigráfiea. A la luz de esta interpretación los fósiles dejan de ser meros despojos orgánicos para convertirse en valiosos testimonios de inequívoca posición en el tiempo. En lo esencial, la Paleontología Estratigrá- fica o Bioestratigrafía como también suele denominársela, se basa en la evolución de las formas orgánicas a través de los tiempos geológicos que se registran en la columna geológica. El descubrimiento efectuado por Smith permitió establecer el sincronismo entre depósitos sedimentarios separados entre sí por grandes trechos en áreas diferentes.

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